
El Linares Deportivo volvió a tropezar en Linarejos y ya no es noticia: empieza a ser una preocupante costumbre. La derrota por 2-3 ante el CD Estepona no solo agrava la crisis deportiva de los azulillos, sino que deja al descubierto una fractura cada vez más evidente entre equipo y afición. El partido arrancó con brío. Apenas se habían asentado los equipos cuando Menudo probó fortuna desde la frontal, obligando a intervenir a Alfonso. Era el preludio de un inicio...











