
El fútbol linarense vuelve a agitarse en los corrillos habituales: bares, redes sociales, tertulias improvisadas y pasillos del propio Linarejos. En todos ellos, un nombre resurge con insistencia: José María Cidoncha, el exazulillo cuya figura, lejos de apagarse, parece recuperar protagonismo en estos días de incertidumbre y reconstrucción deportiva. Cidoncha, recordado por su entrega, su carácter competitivo y su identificación con el escudo, dejó una huella profunda en la afición. Su etapa en el club coincidió con momentos de intensidad...











