
La situación en la cantera del Linares Deportivo atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años. Decenas de familias han reclamado públicamente la falta de equipaciones oficiales, a pesar de haber abonado las cuotas establecidas por el club y de haber recibido según aseguran nuestra fuente el compromiso de que los niños dispondrían del material deportivo para competir durante dos temporadas.
A fecha 1 de diciembre, varias categorías de fútbol base siguen participando en competiciones federadas sin la ropa oficial. La imagen deportiva del club se ha resentido en la provincia, señalan los padres, que afirman estar “cansados y enfadados” ante una situación que consideran insostenible.
Equipaciones sin entregar y número duplicados
Mientras el club trabaja con equipamiento no unificado, muchos menores continúan jugando con camisetas de marcas distintas, números repetidos e, incluso, compartiendo prendas entre compañeros. Esta falta de uniformidad está generando, según reclaman los familiares, un perjuicio para la imagen de la cantera y la organización deportiva.
Ante la ausencia de soluciones, varias familias se han visto obligadas a comprar de su propio bolsillo equitaciones completas y mandar a estampar los dorsales para que sus hijos puedan disputar los partidos.
Las cuotas y el destino del dinero, en el punto de mira
Nuestra fuente señala, que cada mes la cantera recauda aproximadamente una cantidad considerable en concepto de cuotas:
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Categorías de fútbol 11: 160 jugadores x 40 € = 6.400€/mes
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Categorías de fútbol 7: 126 jugadores x 35 € = 4.410 €/mes
En total, la cantera ingresaría 10.810 euros mensuales aproximadamente , según los cálculos facilitados por nuestra fuente . La falta de equipaciones y material ha llevado a muchos de ellos a preguntar abiertamente adónde se destina esa recaudación mensual, al no ver reflejada dicha inversión en la ropa deportiva ni en mejoras visibles para los jugadores.
Entrenadores sin cobrar
A la preocupación por las equipaciones se suma otro punto crítico: varios entrenadores, según confirman padres y miembros de la cantera, acumulan meses e incluso años sin percibir su salario. Esta situación habría creado un clima interno de malestar que repercute en la organización de los entrenamientos y competiciones.
Un colectivo unido y “en pie de guerra”
Nuestra fuente Declaran que continuarán reclamando todas las irregularidades que observen “por capítulos”, con la intención de visibilizar lo que consideran una mala gestión que afecta directamente a los menores.
El objetivo, dicen, no es generar confrontación, sino garantizar que los niños reciban su ropa reglamentaria, su número correspondiente y las condiciones básicas para practicar deporte en un club federado.
“Vamos a seguir hasta que cada niño tenga lo que se prometió”, afirma nuestra fuente que insisten en que el problema tiene un responsable claro, reconocido por la mayoría de las familias, aunque prefieren no hacerlo público hasta que la situación avance, pero el si que cobra bien.
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