En el corazón de Linares, hay un nombre que resuena con la precisión de una flecha en el centro de la diana: Rafael Passas Martos. Este arquero, nacido el 14 de abril de 1954, no es solo un deportista, sino una leyenda viva cuya trayectoria abarca décadas de dedicación, éxitos y un amor inquebrantable por el tiro con arco.
Su historia deportiva brilla con fuerza en los años 70 y 80, una época en la que su talento lo colocó entre los tres mejores arqueros de campo de España. Su palmarés de entonces es una muestra de su excelencia, con títulos como el Campeonato de España de Campo de 1981, donde se coronó como el número uno. Su habilidad era tal que incluso formó parte del proceso de selección para los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988.
Pero el legado de Rafael va más allá de los trofeos. Durante años, ha sido un pilar fundamental en la Federación Provincial de Jaén y en el C.D. Cástulo de Tiro con Arco, donde ha dedicado innumerables horas a formar a las nuevas generaciones. Su paciencia y sabiduría han guiado a muchos arqueros linarenses a conseguir sus propios títulos a nivel regional y nacional.
Un regreso triunfal y una pasión inagotable
El paso del tiempo no ha mermado su pasión. Tras una pausa, Rafael decidió regresar al deporte en la década de 2010. Lo hizo con su fiel arco Hoyt Gold Medalist, demostrando que su puntería y determinación se mantienen intactas. Su regreso fue un éxito rotundo, consiguiendo victorias en la categoría absoluta, como el Campeonato Provincial de Jaén al aire libre en 2015 y el Campeonato de Andalucía de Tiro Clout en 2016.
Hoy, con 71 años, Rafael Passas sigue compitiendo en la categoría de veteranos, llevando el nombre de Linares con orgullo a cada competición. Su perseverancia lo ha convertido en un ejemplo a seguir, inspirando tanto a los más jóvenes como a aquellos que se inician en este deporte. Su historia es un testimonio de que la pasión, cuando es verdadera, no tiene fecha de caducidad. Es la flecha eterna que siempre encuentra su camino hacia el éxito.