Mariano de la Paz: la pista que corre más sueños que metros

 

En el mapa deportivo de Linares, hay un lugar que no necesita presentación entre quienes han sudado, entrenado o simplemente soñado con competir: la pista de atletismo del complejo Mariano de la Paz. Ubicada junto al Hospital San Agustín, esta instalación municipal ha sido durante décadas el epicentro del atletismo local, aunque hoy más que nunca representa una mezcla de historia, esfuerzo y una reivindicación que no cesa.

Una pista que se quedó corta

Construida en 1985, la pista cuenta con 250 metros y cinco calles, una configuración que, aunque útil para entrenamientos básicos, ha limitado su homologación para competiciones oficiales. A pesar de ello, ha sido testigo de incontables entrenamientos de clubes, opositores, escolares y hasta sesiones de la Policía Nacional. También ha servido como espacio de actividad física para personas mayores, demostrando su valor comunitario.

Pero el paso del tiempo no perdona. El tartán está desgastado, las condiciones no son óptimas, y lo más preocupante: los atletas se lesionan con frecuencia, lo que ha llevado a muchos a buscar otras ciudades para entrenar. La pista, que debería ser un motor de desarrollo deportivo, se ha convertido en un obstáculo.

Reforma parcial vs. sueño completo

En los últimos años, el Ayuntamiento de Linares anunció una inversión de más de 500.000 euros para reacondicionar la pista: nuevo tartán, accesos, gradas y vestuarios. Sin embargo, esta reforma parcial ha sido recibida con escepticismo por parte del colectivo deportivo. ¿De qué sirve renovar una pista que sigue sin cumplir los estándares oficiales?

Muchos deportistas locales han alzado la voz, exigiendo una pista de 400 metros y ocho calles, homologada, que permita albergar campeonatos y elevar el nivel del atletismo en la ciudad. “Es mejor tener eso que seguir con una pista que nadie usa, donde los atletas se lesionan y se marchan”, afirman con contundencia.

La voz del deporte linarense

El argumento es claro: una pista reglamentaria no solo beneficiaría a los atletas, sino que también impulsaría la economía local mediante eventos deportivos, turismo y dinamización del comercio. El proyecto original, elaborado en una legislatura anterior, contemplaba precisamente esa pista de 400 metros. Pero según el Ayuntamiento, la falta de espacio y la necesidad de adquirir terrenos aledaños con un coste estimado de 1.2 millones de euros hacen inviable su ejecución inmediata.

Promesas que no llegan

Muchos señalan a los políticos como responsables de esta situación. “Les encanta prometer cosas que luego acaban en un cajón, solo para engordar sus programas electorales”, dicen los deportistas. La ciudad deportiva prometida en 2023 sigue sin materializarse, y ya han pasado dos años. Las dudas crecen, las promesas se repiten, pero la realidad no cambia.

¿Un sueño por cumplir?

Mientras tanto, la pista de Mariano de la Paz sigue siendo el lugar donde se entrena con esperanza. Cada zancada sobre su tartán desgastado es un acto de fe. Linares no se rinde. El atletismo linarense sigue soñando con una instalación digna, con una pista que no solo mida metros, sino que impulse sueños.

 

Marcar como favorito enlace permanente.

Deja una respuesta